Alaska bromea en ‘El hormiguero’ sobre el apetito sexual de Mario Vaquerizo mientras pide unas patatas fritas


Alaska, en ‘El hormiguero’.
ANTENA 3

La época de la movida madrileña no se puede concebir sin una de las cantantes más representativas de los 80 y de la actualidad, Alaska. La cantante visitó este miércoles El hormiguero para presentar el nuevo disco de Fangoria, Extrapolaciones y dos preguntas 1989-2000, pero también para hacer repaso, por ejemplo, del estado de salud de su marido, Mario Vaquerizo, y buen amigo del programa de Antena 3.

Pablo Motos le preguntó por él a la mexicana: “Está recuperándose, tiene una cosa que ya es para toda la vida, que son los achaques de la edad en la espalda, y ahora con la rehabilitación tendrá que empezar a hacer pilates y controlar sus movimientos”, comentó Alaska. “Cuando actúe con las Nancys Rubias tendrá que calentar antes de salir al escenario y no entrar a lo loco”, añadió.

Pero el presentador, dada la confianza que tiene con ambos, insistió en un tema: “Leí en no sé dónde que había perdido el apetito sexual”, a lo que Alaska le respondió que si con cara de circunstancias. “Aquí, entre tú y yo, como para tocarlo está, y según le ves, tampoco apetece mucho”, añadió entre risas. Además, Vaquerizo “es muy mal enfermo porque se desespera, no por una cuestión de dolor, porque lo aguanta muy bien, pero empieza a decir “que nunca volveré a ser el que era”. Es que creo que, por primera vez en su vida, ha sentido que no podía controlar algo”.

“¿Pero ha dejado de beber cerveza?”, preguntó Motos, a lo que la cantante contestó que no, y el presentador añadió entre risas que “no está tan mal, no nos asustemos”.

Una de las situaciones más curiosas de la noche se vivió cuando Alaska, justo antes de una de las pausas de publicidad, dijo: “Soy invitada Platino, puedo pedir lo que quiera ¿no?”, y el presentador le dijo que claro, que pidiera. “Quiero patatas fritas”, reclamó la cantante. A la vuelta de los anuncios, la mexicana recibió su plato de doradas patatas fritas, pero fue Pablo Motos el primero en probarlas.

Tras saborear la primera, Alaska dijo que “todavía están calentitas”, mientras que el presentador añadió: “Donde esté lo insano, la grasa con sal… Pero no podemos hacer el programa con esto aquí”, y la cantante las apartó: “Me las como luego que también me gustan frías”, concluyó.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook