Así es Tremfya, el nuevo medicamento aprobado para la artritis psoriásica


De ahora en adelante, los 300 mil pacientes con artritis psoriásica de nuestro país ya disponen de un nuevo tratamiento. Se trata de Tremfya, un medicamento que ya se comercializa en nuestro país desde 2019 para el tratamiento de la psoriasis en placas de moderada a grave, pero que también ha demostrado su eficacia en los pacientes con artritis psoriásica (APs).

¿Qué es la artritis psoriásica y cómo se trata?

La artritis psoriásica es una enfermedad autoinmune crónica e inflamatoria que afecta tanto a la piel como a las articulaciones. En 8 de cada 10 casos, primero se presenta la psoriasis cutánea y unos años después, entre los 30 y 50 años, suele aparecer también inflamación en las articulaciones. Se calcula que alrededor de un 30% de las personas afectadas con psoriasis cutánea desarrollan más tarde artritis psoriásica. Estos pacientes, además de las típicas placas cutáneas de la psoriasis, presentan inflamación, dolor, rigidez y reducción de la movilidad en algunas articulaciones: en la columna vertebral (artritis psoriásica axial), en todo el cuerpo, excepto en la columna (artritis psoriásica periférica) o en todo el cuerpo (artritis psoriásica mixta). La enfermedad puede ir acompañada también de otros síntomas, como lesiones en las uñas, inflamación de los ojos (uveítis) o dolor en la zona de la espalda.


Además, se calcula que más de la mitad de los pacientes con artritis psoriásica tienen otro diagnóstico asociado, como osteoporosis, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad cardiovascular o depresión, por eso, la artritis psoriásica es una enfermedad que puede llegar a ser muy debilitante para las personas que la sufren, tanto en el ámbito físico como en lo emocional. “Si tuviéramos que describir la artritis psoriásica con dos adjetivos, diríamos que es compleja y heterogénea; compleja, por los diferentes mecanismos celulares implicados, y heterogénea por la diferente presentación fenotípica a la que se añaden otras comorbilidades que pueden presentar los pacientes y que pueden dificultar la elección del tratamiento más adecuado”, asegura el Dr. Juan Carlos Torre Alonso, reumatólogo y catedrático de Medicina en la Universidad de Oviedo.

El tratamiento más común para la enfermedad es la combinación de AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) con inmunosupresores, como metotrexato, sulfasalacina o la leflunomida, medicación que es recomendable complementar con fisioterapia.

¿Cómo actúa Tremfya y para quién está indicado?

El principio activo de Tremfya es el Guselkumab, un anticuerpo monoclonal que actúa como inhibidor selectivo bloqueando la actividad de una proteína llamada IL-23, que está presente en una cantidad mayor en las personas con psoriasis y artritis psoriásica, pues ambas enfermedades comparten mecanismos de acción relacionados con las mismas citoquinas inflamatorias que están detrás de la inflamación cutánea y articular. Este principio activo inhibe selectivamente esta proteína y frena su interacción con el receptor de IL-23, un elemento clave en la progresión de las enfermedades inflamatorias inmunomediadas.

Ya estaba probada su eficacia en la psoriasis en placas de moderada a grave, pero tras dos años de ensayos clínicos se ha observado que también es eficaz en la artritis psoriásica. Así, además de reducir la inflamación de las placas cutáneas, lo hace también en las articulaciones, lo que a largo plazo puede incluso suponer evitar una destrucción ósea que puede ser irreversible.


Artritis reumatoide

Con esta autorización, Tremfya se convierte en el primero de su clase autorizado tanto para el tratamiento de la artritis psoriásica como de la psoriasis en placas de moderada a grave, como afirma el Dr. Torre Alonso, “la aprobación de guselkumab aporta un mecanismo de acción -novedoso y diferente- eficaz en todos los dominios de la enfermedad, tanto cutáneos como de aparato locomotor, en pacientes naive [sin tratamiento previo] pero también en aquellos que han fracasado a terapia biológicas (iTNF), todo ello reduciendo además la progresión del daño estructural, con rapidez de acción -que se demuestra por los resultados a las 16 y 24 semanas- y un buen perfil de seguridad y tolerabilidad”.

En cuanto a las indicaciones del fármaco, se recomienda para pacientes adultos con artritis psoriásica activa que han tenido previamente una respuesta inadecuada o que han sido intolerantes a un tratamiento previo con un fármaco antirreumático modificador de la enfermedad.

Se administra en inyecciones mensuales (una cada cuatro semanas) y, como recoge la ficha técnica aprobada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos sanitarios, no está libre de efectos secundarios adversos, como alergias, reacciones cutáneas o problemas estomacales, entre otros. Se puede consultar el prospecto aquí.



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