‘Brexit’ amenaza a los pescadores escoceses


Los exportadores escoceses de mariscos dijeron ayer sentirse amenazados por la cantidad de nuevos trámites administrativos que deben hacer tras el “brexit” y temen que algunos de sus productos perecederos, destinados al mercado europeo, acaben en la basura.

“Todo está vinculado al Brexit”, declaró a la BBC Donna Fordyce, directora general de Seafood Scotland. Es un “verdadero reto”, al que se suman las dificultades causadas por la pandemia, añadió, citando en particular problemas informáticos.

Desde el 1 de enero, el comercio entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE) se rige por un acuerdo de libre comercio.

Pese a la ausencia de aranceles y cuotas, las empresas deben cumplir con nuevas formalidades para la importación y la exportación, lo que constituye una complicación cuando se trata de bienes altamente perecederos.

Incertidumbre en sector financiero

El “brexit” ya es una realidad, pero el futuro de los servicios financieros británicos fuera de la UE es incierto, con negociaciones bilaterales que apenas acaban de comenzar y el riesgo de pérdida de actividad en este sector clave del Reino Unido. El acuerdo comercial “post-brexit” firmado en Navidad entre Londres y Bruselas “es solo el comienzo, habrá meses” de discusiones, afirma a la AFP Simon Gleeson, abogado del bufete Clifford Chance.

“Queríamos un período de gracia de seis meses para poder hacer frente a todos estos problemas” y exportar “de forma fluida”, explicó Fordyce.

El marisco escocés se exporta principalmente al norte de Francia, desde donde se envía al resto de Europa.

“Estaba claro que los requisitos aduaneros, que existen desde hace mucho tiempo para ‘terceros países’, serían una carga para los exportadores y los comerciantes”, consideró Michael Russell, ministro de Asuntos Europeos y Exteriores de Escocia.

“Hemos subrayado repetidamente la necesidad de que las empresas tuvieran tiempo para prepararse, dada la complejidad de las normas y los sistemas informáticos implicados”, añadió en un comunicado.

Recordando que Escocia se opuso al “brexit”, Russell aseguró que el gobierno escocés está haciendo “todo lo posible” para ayudar a las empresas locales, cuyos costos se prevé que aumenten considerablemente.

Los exportadores de mariscos ya habían advertido del riesgo de retrasos en la entrega de sus mercancías debido a la salida británica de la unión aduanera y del mercado único europeo con el fin del periodo de transición “posbrexit” el pasado 31 de diciembre.

Y se hicieron una idea cuando Francia cerró temporalmente sus fronteras antes de Navidad por temor a una nueva cepa de coronavirus que circula en el Reino Unido.

Seafood Scotland afirmó en un comunicado que los cargamentos corrían el riesgo de acabar en la basura y que una caída de las exportaciones podría disuadir a los pescadores de salir al mar.

“En muy poco tiempo podríamos ver la destrucción de un mercado centenario que hace una importante contribución a la economía escocesa”, subrayó Fordyce.

Según Jimmy Buchan, director de la asociación escocesa de mariscos, cargas enteras de mariscos se vieron retenidas en Escocia por problemas con los códigos de barras de las aduanas y a la insuficiencia de servicios veterinarios.

“Con problemas informáticos a ambos lados del Canal de la Mancha, esta es una señal preocupante para los próximos días y semanas en que el flujo de productos aumentará drásticamente”, afirmó.

Traslado de oficina

El movimiento de defensa del “brexit” “Leave EU”, que desempeñó un papel clave en el referéndum de 2016, reconoció haber trasladado a Irlanda la oficina que administra su web para poder mantener el dominio de internet “.eu” exclusivo de la Unión Europea.

“Leave.EU” fue fundada en 2015 por el controvertido empresario británico Arron Banks para hacer campaña a favor de la salida del Reino Unido de la UE.

Aunque fue desestimada por la comisión electoral británica como campaña oficial de los partidarios del “brexit” para la consulta de 2016, estuvo muy presente en las redes sociales y jugó un rol decisivo en el resultado final de 52% a favor de la retirada.

Esta se hizo total y definitiva el pasado 31 de diciembre con el fin del periodo de transición.

EURid, el organismo encargado en la UE de gestionar los nombres de dominio .eu, advirtió a los operadores británicos que sólo podrían conservar esa dirección si establecían una entidad legal en un país miembro del bloque. La sede de la página web fue trasladada a la ciudad irlandesa de Waterford (sureste).



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