Chiriquí se convierte en el epicentro de la pandemia


En abril, las provincias de Chiriquí, Bocas del Toro y Veraguas presentaron una incidencia en casos de Covid-19 por cada 100 mil habitantes que supera con amplia ventaja al resto del país.

En el caso de Chiriquí, ahora mismo es el epicentro de la pandemia si se toman en cuenta las estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa), y a eso hay que agregar que comparte un amplio cordón fronterizo con Costa Rica, país que atraviesa un repunte descontrolado de la epidemia de Covid-19.

Según las cifras del Minsa, en abril Chiriquí tuvo una incidencia de 683.9 casos por cada 100 mil habitantes, seguida de Veraguas con 464.5, y en la tercera posición, Bocas del Toro con 430 casos por cada 100 mil habitantes.

Para tener una idea de la amplia diferencia con otras provincias, la que más se le acercó fue Coclé, con 201.1 por cada 100 mil habitantes, y Darién, con 152.5. Incluso, otras regiones que durante la pandemia marcaron la mayor cantidad de casos, como Panamá y Panamá Oeste, mantienen una incidencia de 142.2 y 127.8 por cada 100 mil habitantes, respectivamente.

¿Qué sucede en estas provincias que mantienen una alta incidencia de casos? La directora regional del Minsa en Chiriquí, Gladys Novoa, brindó detalles que podrían explicar lo que ocurre.

De acuerdo con Novoa, Chiriquí nunca cerró y la única restricción en pandemia fue el toque de queda. Además, dijo que hay que tomar en cuenta que tienen “un cordón fronterizo con Costa Rica” con varios puntos de entrada. “Hay asentamientos de comunidades que cruzan de un lugar a otro”, destacó.

Como parte de la estrategia, informó que sostuvieron una reunión con representantes de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura en Chiriquí, a quienes les solicitaron colaboración en el reforzamiento de las medidas de bioseguridad en la zona fronteriza.

También adujo que Chiriquí es una provincia agrícola y durante la temporada de cosecha hay migraciones y movilizaciones internas.

Puso como ejemplo un cluster que se reportó en la comunidad de Nuevo México, en el distrito de Alanje, donde se siembra palma aceitera, y otro en Cerro Punta, distrito de Tierras Altas, que elevaron las cifras de casos.

“Ahora mismo mantenemos una meseta estable y lo que queremos es que bajen los casos”, expresó Novoa, quien también se refirió a distritos como David, Bugaba y Boquete donde vienen ocurriendo nuevos casos de la Covid-19. “No podemos bajar la guardia”, acotó.

Hasta el pasado 3 de mayo, las estadísticas del Minsa reflejan que en la provincia de Chiriquí habían mil 588 casos activos, de un total de 3 mil 868 reportados en el país. Eso significa que en esa región se encuentra el 41% de los casos activos del país.

En esta zona fronteriza, el Minsa apuesta por redoblar la vigilancia epidemiológica. Por ejemplo, en las últimas semanas se reforzaron los principales puestos de vigilancia, tanto en el aeropuerto Enrique Malek de David, como en la frontera de Paso Canoas.

Según la funcionaria del Minsa, cada viajero que ingrese al país por esa frontera debe traer una prueba negativa de no más de 48 horas y de un laboratorio debidamente certificado. De no contar con una prueba certificada, deberá hacerse un hisopado —que el viajero deberá costear— en el puesto ubicado en Paso Canoas.

Los cluster

En lo que respecta a Veraguas y Bocas del Toro, el director de Epidemiología del Minsa, Leonardo Labrador, ha planteado que se vienen reportando cluster o conglomerados de nuevos casos, que de alguna manera impiden que los casos bajen al mismo ritmo que en las demás provincias del país.

Planteó que allí la estabilización es más lenta que en áreas como Panamá y Panamá Oeste, donde la positividad está por debajo de 5%. A su vez, explicó que la estrategia en estos momentos consiste en hacer trazabilidad focalizada (pruebas) en áreas de Chiriquí como David, Dolega y Boquerón. De igual forma, en Bocas del Toro hacen trazabilidad en Changuinola, mientras que en Veraguas es en los distritos de Santiago y Cañazas.

El análisis

Para especialistas en salud pública como Jorge Luis Prosperi, algo está pasando en esas provincias, y es aquí donde tienen que concebirse nuevas intervenciones.

“No hay duda de que hay que intensificar la campaña de vacunación en estas tres provincias, para cubrir la mayor cantidad de población, priorizando a los adultos mayores y a las personas con enfermedades crónicas”, manifestó el médico.

Reconoció que no será fácil, pues solo en Chiriquí hay cerca de medio millón de personas, y entre las tres suman 900 mil ciudadanos. “No menos importante será el fortalecimiento del proceso de identificación y aislamiento de casos y contactos, creando controles en puntos estratégicos para la vigilancia epidemiológica desde Bugaba en Chiriquí, hasta Divisa en Veraguas”, apuntó.

Eduardo Ortega, parte del equipo asesor del Gobierno en el tema de las vacunas, dijo que la próxima semana arranca la jornada de vacunación en Chiriquí.



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