Educación en Panamá: ‘quo vadis’, Gobierno


Cuando todos en Panamá pensábamos que estábamos listos para comenzar a lograr avances en educación, siguiendo el camino de unir esfuerzos mediante un organismo que nos ha costado décadas diseñar, giramos ciento ochenta grados y decidimos caminar de espaldas y contra el viento en el momento más difícil de nuestra historia. (Quo Vadis)

En Panamá, con el Consejo Permanente Multisectorial para Implementación del Compromiso Nacional por la Educación (Copeme), señalamos claramente que lograr la equidad en la distribución de las oportunidades es el norte que señala la brújula como orientación fundamental que nos puede traer la esperanza de un Panamá más justo, problema reconocido como el más grave de nuestra agenda social.

El Temis, dios de la equidad en la justicia, se ha convertido en una figura decorativa que adorna el escritorio de muchos abogados y políticos que lo exhiben sin entender su significado, promoviendo, con muchas de sus decisiones, la inequidad que ha convertido a Panama en el tercer país de la región con peor distribución de ingresos según la CEPAL.

Para muestra un botón. Entre ellas, la contribución del socio Gobierno en Copeme, que tiene en sus manos la tarea de implementar las políticas públicas para facilitar la tarea de los educadores en su misión de llevar educación igual para todos, y que hoy se ve obstaculizada por las limitaciones de acceso al internet, único medio disponible interactivo de comunicación en la relación profesor-estudiante, base el proceso educativo.

Es por ello que cuando deberíamos estar facilitando llegar a más, estamos llegando a menos, porque el padre de familia tiene que invertir en equipo y en tarjetas de acceso al sistema usando un dinero que no tiene y que, además, aprovechando la coyuntura, las empresas que proveen el servicio han mantenido tarifas que discriminan concentrando acceso entre los que más medios disponen y haciéndolo más difícil entre los que menos recursos tienen. El mismo Meduca informó que este año, 3 de cada 10 alumnos no han podido acceder a sus clases virtuales, esencialmente por falta de fondos para pagar el servicio.

Por esto resulta escandaloso escuchar las recientes declaraciones del director general de la empresa Cable and Wireless, señalando la entrega de dividendos para el socio Gobierno –propietario del 49% de las acciones– por más de $15 millones, dedicando los ingresos en exceso a los gastos, como una forma de aprovecharse de las circunstancias reduciendo la posibilidad de que padres de familia puedan tener acceso a la educación que requieren hoy más que nunca para sus hijos.

A eso Michael Porter, líder empresarial creador del índice de competitividad, llama empresas que, en lugar de resolver un problema social, lo crea.

Gobierno, despierta en tus responsabilidades y, como miembro del Copeme, aporta tu cuota de solidaridad con los que menos tienen. Que el inicio de 2021 signifique un cambio de actitud con relación a lograr el bien común. Dedica dividendos mal habidos, fruto de una necesidad impuesta por la pandemia, a aliviar la carga económica, que nos permita ofrecer “educación igual para todos”.

El autor es miembro del grupo Repensar Panamá



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