El fútbol como ritual político


David Kertzer considera que los rituales forman parte de la realidad política y, al participar en ellos, la gente se identifica con fuerzas políticas más grandes que solamente pueden ser objetivadas de manera simbólica. Un caso significativo del fútbol como ritual político, fue la llegada a la presidencia de Argentina, en el año 2015, de Mauricio Macri, expresidente del club de fútbol Boca Juniors, el más popular de ese país, quien se aprovechó de esa popularidad para ocupar ese puesto. También en el sur del continente, el expresidente de Bolivia, Evo Morales, no perdía oportunidad de jugar improvisados partidos entre amigos, compartiendo con dirigentes sindicales, para ganar así popularidad política en los distintos pueblos que visitaba. Recordamos sus dotes de futbolista en la Cumbre de los Pueblos en 2015 en Panamá, cuando en compañía de un grupo de bolivianos disputó un partido frente a un combinado de indígenas Ngäbe Buglé y dirigentes del Suntracs, en una cancha de la Facultad de Educación Física de la Universidad de Panamá. Sobran los ejemplos y así tenemos a George Weah, quien en sus años como jugador militó en importantes clubes de Europa; en la actualidad ocupa la presidencia de Liberia, desde el 2008.

Otro hecho trascendental de este ritual futbolístico político fue la llamada Democracia Corinthiana, movimiento surgido en el club brasileño Corinthians contra la dictadura de Brasil a principios de los 80. Este documental se encuentra en YouTube, escribiendo en su barra de búsqueda: La historia de Sócrates, el líder de la Democracia Corinthiana que frenó a la dictadura en Brasil. Sin olvidarnos que el uruguayo Eduardo Galeano, escritor de uno de los clásico de la ideología de izquierda, Las venas abiertas de América Latina, siempre le escribió a su deporte favorito y para el Mundial de Fútbol 2010, colocó un letrero en la entrada de su casa que decía: “Cerrado por fútbol”, que además sirvió de título para una de sus obras literarias.

El fútbol como ritual político no escapa a nuestro país y es común observar a políticos vistiendo la camiseta de la selección con el objetivo de ganar popularidad. En las elecciones de 2019, fuimos testigos de la victoria del dirigente deportivo Héctor Brands, que gracias a su programa de integración social, el Mundial del Barrio, obtuvo visibilidad política en su circuito 8-7, logrando convertirse en diputado y en la actualidad es director de Pandeportes. Después de todo, como dijera el director técnico italiano Arrigo Sacchi, el fútbol es la “cosa más importante de las cosas menos importantes”.

El autor es abogado, periodista, doctor en Ciencias de la Educación y estudiante de maestría en gobierno y opinión pública



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook
A %d blogueros les gusta esto: