Jorge Rodríguez dispuesto a dialogar “sólo si Guaidó y sus aliados piden perdón”


Jorge Rodríguez, líder de la Asamblea Nacional de Venezuela, dijo el viernes que está esperanzado en que el gobierno del presidente electo Joe Biden revierta la política de sanciones por parte de EE.UU y genere espacios para gestiones diplomáticas que pudieran llevar a la reapertura de la embajada estadounidense y la liberación de varios norteamericanos encarcelados.

Rodríguez hizo sus comentarios en su primera entrevista desde que tomó el timón de la Asamblea Nacional a pesar de las protestas de Estados Unidos, la Unión Europea y opositores locales.

“Todos los puntos y todos los temas están sobre la mesa”, dijo, incluyendo el futuro de los seis ejecutivos petroleros venezolano-estadounidenses arrestados bajo cargos de corrupción.

Se desconoce si el gobierno de Biden aceptará el intento de acercamiento o continuará con la política de mano dura que está heredando, la cual exige un cambio de régimen. Mucho depende del trato que decida dar a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional saliente, al que el gobierno de Trump considera el presidente legítimo de Venezuela.

Rodríguez se negó a respaldar las exhortaciones de sus partidarios para que encarcele a Guaidó, y en lugar de ello dijo estar dispuesto a dialogar con el expresidente legislativo.

“La nueva Asamblea Nacional es la convocatoria a un proceso de diálogo lo más amplio posible”, dijo Rodríguez desde la sede de la legislatura.

Pero, advirtió que las conversaciones sólo serán exitosas si Guaidó y sus aliados piden perdón por conspirar para derrocar a Maduro y por respaldar la congelación de activos petroleros de Venezuela en el extranjero, algo que —dijo— ha lastimado a los venezolanos en medio de la pandemia.

“Si uno recurre a la amnesia para emprender un proceso de reconciliación, corre el riesgo de que eso no ocurra”, manifestó Rodríguez, un psiquiatra de formación. “Corre el riesgo de que se vuelvan a reproducir situaciones graves”.

Relaciones entre Venezuela y EE.UU

Los analistas dicen que Biden tiene opciones limitadas para revertir las duras sanciones petroleras impuestas como parte de la campaña de “máxima presión” de Trump. Pero el fracaso de la política de mano dura para derrocar al mandatario sudamericano podría dejar espacio para la diplomacia.

Estados Unidos y Venezuela rompieron relaciones en 2019 poco después de que la Casa Blanca reconoció a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, alegando que la reciente reelección de Maduro era inválida. De inmediato ambas naciones retiraron a sus diplomáticos y la embajada de Estados Unidos continúa cerrada.

Rodríguez dijo tener esperanzas de alcanzar un entendimiento con Washington, uno que beneficie no sólo a los venezolanos, sino también a compañías petroleras y tenedores de bonos estadounidenses que han perdido miles de millones de dólares como resultado de una congelación a cualquier trato de negocios con el gobierno de Maduro.

“Nosotros insistimos en que es una buena oportunidad para que, dejando o aplacando la situación política y la virulencia y la agresividad, pues podamos hacer lo que históricamente ha hecho Venezuela: Buenos negocios con Estados Unidos”, manifestó.

Alcanzar esa meta requiere que Biden esté dispuesto

En lo que podría ser un indicio de que no hay prisa por modificar la posición actual, el presidente electo ha invitado al enviado de Guaidó en Washington, Carlos Vecchio, a que asista a su juramentación, según la embajada venezolana en Washington. El equipo de transición de Biden declinó comentar.

“El mundo entero espera a que en pocas horas el presidente vaya a asumir la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica”, dijo Rodríguez. “Ojalá abandone lo que tanto daño le ha hecho al pueblo de Venezuela, pero que además resultó completamente infructuoso”. / E.M

Foto y Texto AP



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