La campeona Winx le dijo adiós a la pista


La yegua australiana logró 33 victorias de manera consecutiva y 25 de Grado 1

ÁNGEL APONTE | CARCAS.- “Todo tiene su final, nada dura para siempre”, reza una estrofa de una popular canción compuesta por el recordado cantante Héctor Lavoe, que hoy les aplica a la gran familia hípica que ayer vio correr por última vez a la campeona australiana Winx, yegua que se despidió con contundente triunfo en los 2.000 metros del Queen Elizabeth, prueba que conquistó por cuarta vez consecutiva, sobre pista de grama, en el hipódromo Royal Randwick.

Considerada como una de las mejores yeguas de todos los tiempos, Winx es una descendiente Street Cry en Vegas Showgirl, por Al Kabar, que consiguió 33 victorias consecutivas, de las 37 que logró durante su campaña, de las cuales 25 fueron de Grado 1, en 43 actuaciones.

La extraordinaria purasangre mantuvo despierto a los aficionados hípicos del mundo que presenciaron una excelente actuación en la que derrotó por casi dos cuerpos al japonés Kluger, en una feroz atropellada y llevar al máximo la emoción a sus seguidores.

Winx, el mejor ejemplar del mundo en 2018 y mejor ejemplar del mundo en césped en 2016, 2017 y 2018, se despidió con ganancias récord en Australia de Aus$26,319,475, equivalente a US$18,871,063.

“Fue una victoria que jamás olvidaré”, afirmó en su cuenta el entrenador Chris Waller, que siguió ganando clásicos G1 en la jornada, y quien deberá sobrevivir al vacío que dejará la enorme ausencia de Winx en su caballeriza.

Ninguno de los ocho enemigos que le salieron al paso a la campeona que montó su habitual jinete, el australiano Hugh Bowman, fueron capaces de contener el arrollador remate impuesto por la campeona que se despidió por la puerta grande al concretar la fantástica hazaña de 33 victorias consecutivas y de 25 victorias clásicos G1.

El desarrollo de la prueba le permitió al irlandés Mask of Time correr en la punta durante los primeros metros, seguido por los ingleses Harlem y Hartnel, mientras que en el cuarto lugar se ubicaba el australiano Happy Clapper. Detrás de ellos, accionaban Kluger, por dentro y la famosa yegua Winx.

En la curva final los punteros aflojaron y se apreció el avance de Winx, por la parte exterior.

La escena estaba puesta con Mask of Time tratando de mantenerse en punta, pero totalmente asediado por Kluger adentro, Harlem, Happy Clapper y afuera Winx.

“Se despide una extraordinaria campeona que me brindó muchas satisfacciones”, dijo el jinete Hugh Bowman.



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