La ciencia abre el camino


Vivimos tiempos difíciles. Una pandemia sin precedentes en 100 años nos ha tomado por sorpresa, aunque la ciencia, sin tener a Nostradamus en sus filas, había advertido que tal cosa ocurriría y que solo faltaba saber el cuándo. En noviembre 2019 llegó el primer caso de Covid-19, convirtiéndose en pandemia en 2020.

Como sabemos, hubo una pandemia de otro virus, el H1N1 en 1918, cuyo nivel de letalidad se estima en 20%, diez veces mayor que con este coronavirus. En esa época había menos de 2 mil millones de personas en el mundo (hoy hay más de 7 mil millones); no había protocolos antivirales y no se tenía la data científica de hoy. En 1918 fallecieron más de 25 millones de personas.

A un año de la pandemia de Covid-19, gracias a los avances científicos, tenemos aproximadamente 2 millones de muertes con más de triple de la población mundial; vacunas aplicándose en algunos países; protocolos de manejo del virus y, en breve, estamos viendo la luz al final del túnel.

Es muy importante no influenciarse por noticias fatalistas ni por todo lo que se promociona en las redes contra el virus. Hay cosas inocuas, como los tés mágicos (aunque algunos ingenuos quemaron sus lenguas y esófagos ingiriendo agua caliente porque en WhatsApp les llegó que el calor mataba el virus) o los alimentos alcalinos (aguacate, ajo y otros) y otras que pudieran ser peligrosas si se ingieren indiscriminadamente.

Lo importante es saber que este virus es nuevo para la ciencia y no todos los científicos y doctores están de acuerdo ni se manejan igual. En ese sentido, hay médicos que son más apegados a la evidencia y al método científico y otros son más anecdóticos a la hora de hacer recomendaciones.

Escójalo bien y luego siga las recomendaciones de su médico. Practique las medidas de prevención y no se auto-medique.

Es normal que en muchos de los mensajes que se difunden hoy en día creen fatalismo y depresión. Sin embargo, la situación de 1918 fue mucho peor y, con menos conocimientos, salimos de ella. Las nuevas tecnologías de vacunas de ARN mensajero y vacunas tradicionales ya están llegando y son perfectamente seguras. La ciencia va abriendo el camino al triunfo de la vida.

El autor es biólogo, banquero y miembro de Ciencia en Panamá



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook