La disfunción eréctil es un problema de salud pública


Más que un tabú o un mal que solo afecta a un grupo de varones, la disfunción eréctil representa un problema de salud pública que las autoridades panameñas prefieren ignorar, obviar o simplemente ver como algo sin relevancia.

Si bien no existe un registro oficial, quienes atienden este tipo de casos admiten que esta enfermedad va en incremento y lo peor es que muchos hombres prefieren buscar una solución por sus propios medios sin tener en cuenta la opinión de un especialista.

No obstante, el ignorar el tema podría llevar a que muchos varones vean afectada su salud e incluso pongan en riesgo sus vidas.

La disfunción eréctil se define como la incapacidad para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria, es conocida también como impotencia sexual.

Esta condición afecta a gran parte de los hombres en determinadas etapas de su vida, y es mucho más común de lo que se cree, revelan estudios y especialistas en la materia.’

50%

de los medicamentos que se comercializan por internet son falsos o no tienen los efectos esperados.

40

años en adelante es donde más casos de disfunción eréctil se presentan.

Este problema puede convertirse en una verdadera molestia que afecte la vida del hombre en diversos ámbitos, y por ello es necesario que se le dé la importancia que se merece el tema.

Ingrid Perscky, médico cirujana y uróloga, plantea que este mal se vuelve un problema social e inclusive se convierte en un problema económico, pero sobre todo es un problema de salud mental.

“La disfunción eréctil, que cada vez tiene mayor incidencia en el varón e inclusive se puede volver un problema de disfunción sexual secundaria en la mujer, porque en la pareja de heterosexuales, la mujer al sentir que el hombre no funciona, que las erecciones son muy débiles, o que son muy cortas, o poca frecuencia, ella psicológicamente se afecta, porque de alguna manera se siente culpable como si fuera ella la culpable de que no puede estimular lo suficientemente al hombre para mantener una relación que sea duradera y placentera”, señala la especialista.

La también presidenta de la Fundación Global de Salud Masculina, considera que en Panamá como en gran parte del mundo no le dan la debida relevancia al tema porque “somos una sociedad que tiene muchos tabúes. Una sociedad hipócrita, porque todos sabemos que la sexualidad, inclusive para los religiosos, es básica para el ser humano y la procreación, y en algunas religiones, inclusive la católica, el placer no está negado”.

“A diferencia de la mujer, que somos más complejas, más elásticas también, tenemos más opciones. El hombre funciona es con su erección, si el hombre no logra tener su pene erecto, no funciona y se siente terrible, se siente disminuido y genera una serie de situaciones que inclusive se vuelve violento porque en el varón, también a diferencia de la mujer, la depresión reactiva se manifiesta con violencia”, destaca la uróloga.

Evitar la violencia

Plantea que el hombre que sufre de disfunción eréctil y otras disfunciones sexuales se torna violento contra su pareja, porque su frustración él la disfraza con agresividad, se vuelve celoso, piensa que su mujer tiene otro hombre, cuando de repente no lo tiene porque le genera una gran inseguridad.

Sobre el tema en el Ministerio de Salud (Minsa) se limitaron a plantear que la disfunción eréctil es un padecimiento que es tratado.

En cuanto a los posibles medicamentos del Departamento de Farmacias y Drogas del Minsa indicó: “Nosotros registramos medicamentos para la disfunción eréctil. Los mismos deben ser prescritos por un médico idóneo. El paciente debe tener controlada su presión arterial”.

La disfunción eréctil afecta a entre el 12.1% y el 18.9% de los varones adultos entre 25 y 70 años en todo el mundo. La mayoría de los expertos defienden que se trata de un problema que afectará a todo hombre en algún momento de su vida, especialmente a medida que envejecen, aunque sus causas pueden deberse tanto a cuestiones físicas como psicológicas.

Aunque todavía son muchos los hombres que ocultan esta patología y no acuden a un especialista para ser diagnosticados y tratados, lo cierto es que hoy en día la mayoría de los casos de disfunción eréctil pueden ser tratados con gran eficacia.

Existen multitud de soluciones médicas adaptables a cada caso, pero antes de optar por una u otra, es importante, además de contar con el asesoramiento de un médico, entender cómo actúan, qué efectos secundarios pueden tener y qué tipo de fármacos y tratamientos hay disponibles para hacer frente a un problema frustrante y vergonzoso que no solo destruye la vida sexual de los hombres sino que puede afectar a su salud mental y a su autoestima.

La uróloga Ingrid Perscky indica que aunque parezca mentira, si se le diera la importancia debida al problema de disfunción eréctil, se pudiera remediar el 80% de los problemas que tiene la sociedad en la actualidad con el tema de la violencia del varón hacia la mujer.

“El tema y el incremento de casos es un llamado de atención por las consecuencias que puede traer sobre el varón, en la pareja y en la sociedad, por lo cual lo tenemos que ver como un problema de salud pública, como un problema social, como un problema económico porque, ya se sabe que los pacientes que empiezan con una disfunción eréctil es el reflejo inicial de un problema cardiovascular, de un problema de diabetes, de un problema asociado al síndrome metabólico que, además, es con testosterona baja.

Es decir, cuando los pacientes empiezan a notar los primeros signos de una disfunción eréctil, que a veces es un cansancio, ya la pareja se ha vuelto rutinaria; pero cuando empiezan haber problemas de disfunción eréctil puede ser que ese paciente está prediabético, que tiene los lípidos muy altos, que está teniendo problemas del colesterol de la arterioesclerosis, en fin, es un llamado de atención.

Alerta de salud

Plantea que todo indica que cuando un hombre empieza a presentar problemas de disfunción eréctil, ello está generando una alerta de una afectación de la salud.

En cuanto al por qué las autoridades no se han interesado en declarar la disfunción eréctil como un problema de salud pública, Ingrid Perscky señala que: “Porque los pobres hombres a nadie les interesa”. Agrega que la fundación que ella dirige es la única a nivel mundial, que incluso es reconocida por la Organización Mundial de la Salud, que se preocupa por estos temas”.

“Nosotros damos relevancia al varón para ayudar a la mujer, porque hay un nivel muy alto de violencia de género y ya le he explicado donde radica, pero nosotros seguimos poniéndole curitas al tema, y lo que estamos intentando hacer ahora mismo es salir fuerte con el tema de la fundación, educar a la comunidad”.

Actualmente se le aconseja a quienes tienen este tipo de problema acudir a un especialista (urólogo), que hable con el médico y le explique su situación.

Una vez acude al médico se le recomienda que se haga exámenes sobre niveles de colesterol, testosterona baja y otros.

Conocido el problema, el especialista le recomendará qué tipo de medicamentos puede utilizar para prolongar la erección y no necesariamente es algo que tiene que tomar de por vida, ya que hay un periodo y lo puede dejar de tomar.



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