Los alimentos que debe comer una persona de 60 años para tener más energía


La energía es el combustible que el cuerpo humano necesita para vivir y ser productivo y por ello, para tener energía el portal CuídatePlus recomendó tener una alimentación balanceada para poder aportarle al cuerpo todos los nutrientes que necesita y que este se sienta en la capacidad de realizar las actividades diarias.

Así las cosas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que una dieta sana incluye:

  • Consumir frutas, verduras, legumbres (tales como lentejas y alubias), frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, maíz, mijo, avena, trigo o arroz moreno no procesados).
  • Diariamente incluir al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y hortalizas, excepto papas, batatas, mandioca y otros tubérculos feculentos.
  • Reducir a menos del 10 % de la ingesta calórica total de azúcares libres, que equivale a 50 gramos (o unas 12 cucharaditas rasas) en el caso de una persona con un peso corporal saludable que consuma aproximadamente 2.000 calorías al día, aunque para obtener beneficios de salud adicionales lo ideal sería un consumo inferior al 5 % de la ingesta calórica total. Los azúcares libres son todos aquellos que los fabricantes, cocineros o consumidores añaden a los alimentos o las bebidas, así como los azúcares naturalmente presentes en la miel, los jarabes y los zumos y concentrados de frutas.
  • La ingesta diaria procedente de grasas debe ser menos del 30 %. Las no saturadas (presentes en pescados, aguacates, frutos secos y en los aceites de girasol, soja, canola y oliva) son preferibles a las saturadas (presentes en la carne grasa, la mantequilla, el aceite de palma y de coco, la nata, el queso, la mantequilla clarificada y la manteca de cerdo), y las grasas trans de todos los tipos, en particular las producidas industrialmente (presentes en pizzas congeladas, tartas, galletas, pasteles, obleas, aceites de cocina y pastas untables) y de rumiantes (presentes en la carne y los productos lácteos de rumiantes como vacas, ovejas, cabras y camellos). La OMS sugirió reducir la ingesta de grasas saturadas a menos del 10 % de la ingesta total de calorías, y la de grasas trans a menos del 1 %. En particular, las grasas trans producidas industrialmente no forman parte de una dieta saludable y se deberían evitar.
  • Consumir menos de cinco gramos de sal (aproximadamente una cucharadita) al día y la sal debería ser yodada.
  • Beber agua. El consumo diario de agua es diferente para los hombres y para las mujeres, ya que existen diferencias entre la ingesta, pero por lo general la mayoría de los hombres necesita aproximadamente 13 tazas de líquido al día y la mayoría de las mujeres necesita aproximadamente nueve.
  • Reducir el consumo de alcohol. La recomendación es una bebida diaria si se es mujer y dos bebidas diarias si se es hombre.
  • Dejar de fumar. El humo del tabaco contiene más de 60 sustancias químicas conocidas que causan cáncer y miles de otras sustancias nocivas.

Sobre la misma línea, la organización señala que una dieta saludable ayuda a cuidar a las personas de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.

No obstante, de acuerdo con la Organización la composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios.

Por tal razón, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.



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