Médicos Sin Fronteras alerta sobre violencia sexual contra migrantes en Darién


Cientos de migrantes que llegaron a la frontera entre México y Estados Unidos contaron a personal de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) historias aterradoras de lo que vivían en la peligrosa selva de Darién, entre Panamá y Colombia.

Tal inquietud llevó a la oenegé a firmar un acuerdo de cooperación con el Ministerio de Salud de Panamá en 2021, para la atención de la población de migrantes irregulares que se adentraban a esta zona selvática. Hoy día cuentan con un equipo de 25 personas ayudando en esta frontera, entre los que se encuentran 12 médicos.

La coordinadora de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Panamá, Rabia Ben Ali, conversó con La Prensa sobre el drama migratorio en Darién, brindó un diagnóstico sobre la condición de salud con la que llega el migrante a esta zona selvática del país e hizo un llamado de alerta, ya que en 2022 —desde enero hasta la primera semana de mayo— atendieron 91 casos de violencia sexual.

¿Cuál es el diagnóstico del migrante que llega a Darién?

Vemos principalmente casos de personas con lesiones, dolores musculares, heridas a consecuencia de la peligrosa travesía en la selva, pero también vemos un aumento de casos de diarrea y vómito relacionados con el consumo de poca comida o falta de agua adecuada. Igualmente notamos infecciones respiratorias y violencia sexual contra mujeres.

¿Hay alguna diferencia entre lo ocurrido el año pasado y lo que sucede este año 2022?

El año pasado el primer punto de llegada de los migrantes era Bajo Chiquito, en la comarca Emberá, pero ahora es otra comunidad llamada Canaán Membrillo. Este último punto es de preocupación porque no hay la suficiente capacidad para atender las emergencias y no hay posibilidad de brindar tratamiento de urgencia a las mujeres víctimas de violencia sexual.

¿Qué llevó a Médicos Sin Fronteras a tener presencia en Darién?

Nosotros tenemos varios proyectos en México y los migrantes que atendemos allí han reportado la situación del Darién, las dificultades y peligros. Nuestro objetivo es brindar atención primaria de forma rápida a todos los migrantes y atender los casos de violencia sexual, ya que si no se evalúan durante las primeras 72 horas hay riesgo de infecciones como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y embarazos no deseados.

¿Cómo es su relación con el Ministerio de Salud?

Hemos recibido buena acogida con el Ministerio de Salud. Ante el aumento del flujo migratorio era una prioridad brindar atención a la población migrante por parte del Gobierno.

¿Qué hace falta para ofrecer mejores condiciones en Darién a los migrantes?

Hace falta asistencia humanitaria y asistencia médica en Canaán Membrillo, adonde llegan los migrantes. En las estaciones migratorias como la de San Vicente se ha reducido el espacio disponible y eso ha ocasionado hacinamiento, ya que el flujo está creciendo cada semana. Eso aumenta la ansiedad y estrés de la población migrante, que debe permanecer por varios días en estos lugares.

¿Cuántos casos de agresiones sexuales atendieron este año en la zona?

Hemos atendido este año 91 casos de violencia sexual y el año pasado 329 casos. Seguimos con agresiones que están ocurriendo en diferentes puntos de la ruta y además las personas agredidas son víctimas de robo. Te puede decir que este año hemos atendido 12 casos de agresiones sexuales contra menores de edad y, de ese total, 7 son menores de 14 años. Incluso, algunas de ellas fueron agredidas hasta dos veces durante su travesía por la selva.

¿Les describen las víctimas quiénes son los agresores?

Siempre se refieren a personas en bandas o grupos. La mayoría está encapuchada, llevan armas de fuego y machetes. Se trata de agresiones oportunistas.

¿Qué han detectado en cuanto al tema de la salud mental de esta población?

Hemos notado que la mayoría llega muy impactada por la travesía en la selva y señalan que no volverían a atravesar el tapón del Darién. La primera reacción que vemos cuando brindamos atención sicológica de emergencia es el impacto del viaje, pero también vienen impactados por ser testigos de violaciones o testigos de muertes.

¿Cuántos migrantes vienen atendiendo este año?

Atendemos entre 100 y 200 por día. En promedio atendemos al 34% de toda la población migrante que cruza la frontera, es decir, uno de cada tres.

¿Cómo define el drama migratorio en Darién ?

Es una zona peligrosa. Vemos dos dificultades, la primera es que el migrante, luego de la travesía, tiene dificultades para recibir tratamiento de salud mental. También hay un vacío para el acceso al tratamiento de emergencia para las víctimas de violencia sexual. También vemos dificultades para acceso a la salud primaria.

¿Cuál sería su llamado sobre esta crisis migratoria?

Mi llamado final es que se ofrezcan rutas seguras al migrante y se les brinde la atención médica necesaria en los puntos de llegada de migrantes. Se necesita más personal médico y el equipo para brindar mejor atención. Nosotros estamos allí pero falta un espacio más amplio para esta población de migrantes.



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