Peticiones y deseos para el 2021


La llegada de un nuevo año siempre está marcada con buenos deseos y ánimo para conseguir nuevas metas.

Con el 2020 en el pasado, el 2021 tiene un sentimiento más que especial y desde esta tribuna quiero pedirle al año nuevo que nos ayude a recuperar el buen camino que desde hace años perdió el sector turístico.

Después de la salud para todos, lo segundo que quiero pedirle al 2021 es que el turismo sea incluido en las mesas de trabajo que tiene el Gobierno.

Es importante que las autoridades entiendan que el sector privado no quiere cogobernar, pero es importante que acepten los consejos que los empresarios puedan ofrecer. Nosotros somos los que conocemos la actividad, sabemos qué se necesita y podemos prevenir para que la cura no sea peor que la misma enfermedad.

No todo puede ser blanco o negro. Se pueden tomar medidas que permitan al sector operar, siguiendo los lineamientos sanitarios para evitar los contagios. Por qué otros países de la región están dejando que el turismo se recupere.

Tenemos los mismos protocolos, incluso somos más estrictos en su cumplimiento. Solo pido que nos escuchen para lograr el bien común para todos.

La decisión de la cuarentena que se decretó hasta el 14 de enero tomó al sector por sorpresa, lo que significó un golpe para toda la industria. El poco dinero que se logró levantar desde el 12 de octubre se invirtió en bienes y servicios que se utilizarían durante los primeros días de la temporada alta del turismo.

Pero la improvisación está causando mucho daño a un sector que emplea semanas de preparación para recibir a los turistas.

Los visitantes no llegan como por arte de magia, es todo un proceso de mercadeo y contacto con socios internacionales.

La noticia de la llegada de las primeras dosis de la vacuna para combatir el coronavirus en el país es un incentivo para este sector duramente golpeado por el Covid-19 luego de una paralización de 10 meses.

Lo que debemos hacer ahora es trabajar en un plan concreto de reactivación, no solo del turismo, sino de la economía, porque de no tomarse acciones reales, la vacuna llegará a un país moribundo y retrasado en comparación con otras naciones que ya están aplicando el medicamento.

Otra petición que le hago al 2021 -se que no tiene una tarea fácil- es que la transparencia sea la norma general dentro del engranaje gubernamental y no la excepción.

Es imperante que brille el buen manejo de los fondos públicos; no hay espacio para el juega vivo en ningún sector.

De nada sirve gastar millones de dólares en medicamentos y ayudas sociales, si al final la corrupción tira por la borda cualquier esfuerzo que realicemos como país. Confío en que el 2021 será un mejor año, pero dependerá de todos para que no se repitan los errores de 2020.

El autor es operador de turismo receptivo.



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