Por qué la hora del día a la que comes afecta a tu salud mental


La ciencia sabe sobradamente que trabajar mientras la mayoría de las personas duermen puede ser dañino para la salud mental, pero por desgracia muchos se ven obligados a adoptar estos horarios. Ahora, un nuevo estudio ha encontrado que adaptar los horarios de las comidas puede reducir el riesgo de padecer trastornos depresivos o de ansiedad en estas personas.

El efecto protector de comer durante el día

Tal y como explica un artículo publicado en la revista especializada PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences), las interrupciones del ‘reloj biológico’, el sistema que regula la alternancia entre sueño y vigilia (ritmos circadianos) tienen comprobados efectos negativos sobre el estado de ánimo y el bienestar emocional.


De hecho, existen personas que ni siquiera tras años desempeñando el turno nocturno llegan a adaptarse completamente a él. Los efectos, incluso, parecen ser más graves cuanto más tiempo pasa un trabajador con dicho horario.

Sin embargo, ciertos servicios siguen siendo necesarios durante la noche, por lo que es importante encontrar medidas que puedan minimizar el impacto para la salud de los trabajadores que tengan que ofrecerlos.

Y parece que un buen horario de comidas podría ayudar a conseguirlo. La idea se basa en el hecho de que los ritmos circadianos alteran el equilibrio hormonal del cuerpo y en que las comidas en horario nocturno parecen interferir en este proceso, razón por la que los trabajadores nocturnos tienden a tener un mayor índice de masa corporal y un mayor ratio de cintura-cadera.


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Comer de noche propicia el ánimo depresivo y ansioso

Para comprobar de qué manera el horario de las comidas influye en la salud mental, los investigadores reclutaron a 19 participantes en un ensayo aleatorizado y controlado y les hicieron desempeñar un trabajo nocturno simulado.

A una mitad de ellos se les sirvieron comidas tanto durante el día como durante la noche, manteniendo el resto de condiciones (actividad física, duración del sueño, cómputo total de calorías y condiciones lumínicas) iguales para todo el grupo.

Aquellos que recibían comidas durante el día y durante la noche mostraron un 26% más de estados de ánimo depresivos y un 16% más de estados de ánimo ansiosos, comparando con una medida base. Quienes sólo comían durante el día no mostraron estos cambios de humor.


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Aún más revelador es el hecho de que los individuos cuyo ritmo circadiano se mostró más alterado fueron también los que mostraron mayor grado de estados de ánimo depresivos o ansiosos.

Nuevas vías de investigación

Aunque el estudio, por su propio diseño, no puede explicar de qué manera la alteración de los horarios de las comidas produce estos efectos negativos, sí que aporta evidencias que apoyan las intervenciones basadas en los hábitos alimenticios como medida preventiva de problemas de salud mental en personas con turno de trabajo nocturno.

De la misma manera, caminos de investigación tales como el efecto de la intolerancia a la glucosa en horas nocturnas, ya que muchos trabajadores nocturnos desarrollan desequilibrios de la glucosa, o si las comidas nocturnas promueven alteraciones en la microbiota, fuertemente ligada a los ritmos circadianos.


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Referencias

Jingyi Qian, Nina Vujovic, Hoa Nguyen, Nishath Rahman, Su Wei Heng, Stephen Amira, Frank A. J. L. Scheer, Sarah L. Chellappa. Daytime eating prevents mood vulnerability in night work. PNAS (2022). DOI: 

https://doi.org/10.1073/pnas.220634811.



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