Qué debemos hacer para afrontar el desconfinamiento, paso a paso


Durante semanas hemos permanecido en casa como medida para hacer frente a la emergencia sanitaria generada por el coronavirus. Este periodo de confinamiento ha supuesto un proceso de adaptación ante un nuevo escenario

“Este tipo de situaciones, que pueden ser vividas como traumáticas por un porcentaje de personas, no siempre van a conllevar una intensa afectación psicológica. Estas experiencias pueden ser también una oportunidad de crecimiento personal debido a la capacidad de resiliencia que tenemos los seres humanos”, destaca la guía elaborada por el Grupo de Urgencias, Emergencias y Catástrofes del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid para afrontar el desconfinamiento.

En este sentido, tendremos que aprender a vivir y a convivir con este escenario, todavía desconocido, lo que puede generar incertidumbre y miedo para muchas personas. La guía trata de reflexionar sobre las consecuencias psicológicas que se pueden desarrollar durante el desconfinamiento y aporta pautas y estrategias para una adaptación eficaz.

¿Cómo podemos abordar esta nueva situación?

Puede servir para adquirir nuevos aprendizajes y podemos salir fortalecidos pero, ¿cuáles son las recomendaciones que tenemos que tener en cuenta? En primer lugar, la normalización y adaptación son esenciales para afrontar de forma eficaz el proceso de desconfinamiento. Para ello, debemos tener en cuenta las recomendaciones de las autoridades sanitarias y ser responsables a nivel social.

Mascarillas

Por otro lado, ser capaces de entender y aceptar esta situación. “No es la misma que teníamos antes del confinamiento”, por lo que hay que “ajustar las expectativas a la situación actual” y no establecer comparaciones con la situación previa al confinamiento y a la crisis sanitaria porque las circunstancias han cambiado. 

La guía resalta también estas pautas para abordar psicológicamente el proceso de desescalada:

  • Flexibilidad a la hora de adoptar nuevas formas de relacionarnos o de actuar.
  • Implementar nuevos hábitos en la rutina diaria adaptados a esta situación. 
  • Fomentar la creatividad. 
  • Entender esta situación como un reto y marcar objetivos y metas. 
  • Intenta focalizarte en los aspectos positivos.
  • Llevar a cabo rutinas saludables.
  • Adoptar una actitud activa ante las consecuencias derivadas de esta situación. 
  • Tener paciencia. Este proceso es gradual y progresivo. 
  • Informarte a través de fuentes oficiales. 

Consejos útiles para combatir el miedo, la ansiedad o la tristeza

La información puede ser una de las formas de tratar de reducir la incertidumbre ya que aporta tranquilidad. Por otro lado, el confinamiento ha supuesto una reducción de estímulos ya que “estar tanto tiempo en casa ha hecho que nos acostumbramos a un espacio físico concreto que contrasta enormemente con el mundo exterior. Este contraste puede generar en nosotros distintas emociones y reacciones“, detalla la guía.

La depresión se puede y se debe curar para lo cual es clave el diagnóstico y la adherencia al tratamiento.

Las reacciones emocionales que pueden manifestarse con mayor frecuencia en estos casos serían la ansiedad y el miedo. ¿Por qué? “Por las semanas de confinamiento, que para la mayoría de la población fue sorpresiva y no anticipada y, por otro lado, por lo desconocido que resulta esta experiencia para todos”. 

¿Cómo podemos hacer frente a estas emociones? La guía ofrece algunos consejos:

  • Saber cuáles y qué son las emociones que sentimos “entendiendo que son normales ante esta situación y que es positivo expresarlas”.
  • Una manera de combatir el miedo o la ansiedad es comunicarnos y deshaogarnos con personas cercanas que aporten tranquilidad.
  • Practicar técnicas de respiración y/o relajación.
  • Centrarse en el presente y en la situación actual. 
  • Controlar los estímulos que pueden dar lugar a estas emociones. 
  • Mantener y planificar rutinas diarias.
  • Volver a las rutinas previas al confinamiento de forma progresiva. 
  • Fijar retos y pequeños objetivos. 

El vaivén de emociones que han podido surgir durante estas semanas también puede manifestarse con tristeza. Es importante “legitimar” esa emoción, aceptarla y compartirla de alguna forma, sobre todo con personas que nos aporten confianza y seguridad.

Por último, aquellas personas que manifiesten estas emociones u otras como la frustración o el sentimiento de culpa deben ser capaces de llevar a cabo una reflexión que facilite la escucha activa y la expresión.



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