¿Qué tan bueno es?: Mitos y realidades de Billy Joe Saunders


Billy Joe Saunders es el peleador que busca destronar a Saúl “Canelo” Álvarez este sábado en pelea unificatoria, y alrededor del inglés se han buscado instalar diversas narrativas para enfatizar que es el rival que más puede incomodar al Canelo.

Pero, ¿cuánto hay de mito y cuánto de realidad en Billy Joe Saunders?

Es un peleador correlón

Mito. Con Billy Joe Saunders como rival del Canelo, han salido a relucir nombres como los de Erislandy Lara y Floyd Mayweather, para señalar que el mexicano suele tener problemas ante ese tipo de rivales.

Pero Saunders no es como Lara o como Floyd. Tampoco podemos decir que sea un peleador correlón. Dentro del espectro boxístico, a Saunders lo podemos colocar más del lado de los boxeadores que de los fajadores, pero no tan lejos como para llevarlo hasta lo correlón.

Saunders es un peleador que se desplaza sobre las puntas de los pies sobre el ring, pero no es un peleador que rehuya el combate por consigna o sistema. Se para a pelear, y te quiere hacer daño.

Paulie Malignaggi lo describe muy bien.

Saunders no es solo un tipo que pega y sale, él quiere también tener ese machismo donde busca exhibirte y demostrar que es más hombre que tú”, explica Malignaggi. “Entonces, si bien Saunders aportará habilidad, también presentará combate y pelea. Puede buscar confundir a Canelo a veces, pero también se pondrá más en riesgo de lo que Lara estaba dispuesto a arriesgar”.

Es un genio defensivo

Realidad. Que Billy Joe Saunders es un genio defensivo es una afirmación que está más cerca de la realidad que del mito. Quizás no al grado de llegar a la genialidad, pero sí es un peleador solvente defensivamente.

Ante David Lemieux, en diciembre de 2017, Saunders alcanzó una dimensión superior en el deporte. Le dio una cátedra de boxeo al canadiense, se desplazó sobre el ring, le clavó el jab, lo contragolpeó, se quitó los ataques con la cintura, y cinceló la mejor pelea hasta hoy en su carrera.

Pero, a pesar de esa destreza defensiva, Saunders le dejó la cara totalmente enrojecida a Lemieux, síntoma de sus puños estuvieron encontrando el rostro del canadiense toda la noche.

Es cierto que consiguió todo eso ante un peleador puramente golpeador como Lemieux que es lento, telegrafiable y contragolpeable. Pero antes de pelear con Lemieux, Saunders era un peleador algo más rústico, y más estático. Se comía los jabs, y era vulnerable ante la velocidad como se lo demostró Willie Monroe. De Lemieux en adelante, se convirtió en un peleador mucho más refinado, con un depurado sentido de la distancia, y del boxeo sobre el pie trasero. Recula como una cobra, y lanza la mordida en forma de upper derecho con explosividad.

Ha demostrado una mandíbula respetable, pues aunque se ha comido buenos golpes, no ha sido derribado. Solo se le ha visto sacudido y trastabillante, cuando fue sorprendido por un contragolpe de Shefat Isufu cuando se coronó campeón mundial en las 168 libras.

Es el más difícil super medio

Mito. Billy Joe Saunders es campeón súper medio de la OMB gracias principalmente a un regalo del organismo. Se coronó en las 168 libras cuando, sin haber peleado nunca en la categoría, el organismo lo designó para pelear por el título que había dejado vacante el Zurdo Ramírez en mayo  de 2019.

Después de vencer a Lemieux en su última pelea en 160 libras fue suspendido por publicar un video ofensivo en redes sociales, y se mantuvo un año inactivo. Volvió a pelear en diciembre de 2018, ante Charles Adamu en una pelea donde ambos pesaron más de 170 libras. Y cinco meses después, Saunders ya estaba peleando por el título vacante de las 168 libras de la OMB.

El rival, aquella noche en que se coronó Saunders en las 168 libras, era uno de esos nombres exóticos que los organismos se suelen sacar de la manga como mandatorios cuando quieren coronar a un “predestinado”. El serbio Shefat Isufu, avecindado en Alemania, había hecho toda su carrera peleando en destinos exóticos del boxeo como Alemania, Hungría, Turquía, sin enfrentar a nadie relevante. Los méritos de Isufu, para llegar a ser un mandatorio para un título vacante, siguen sin encontrarse.

Se enfrentó a Billy Joe Saunders por el campeonato mundial vacante de la OMB de las 168 libras, perdió una holgada decisión unánime, y así el británico se coronó en su segunda división.

Tras la coronación, Saunders noqueó en el 11 a Marcelo Esteban Cóceres, que nunca había peleado fuera de Argentina. Y luego, ante la dificultad de conseguir rivales, le pusieron a un deslavado Martin Murray, de 38 años, a quien le ganó la decisión unánime. Murray anunció el retiro después de la pelea.

Entonces, el paso de Saunders por las 168 libras se reduce a Isufu, Cóceres y Murray. No hay élites en el historial súper mediano de Saunders, y lo más cercano a un clase B es Murray.

Fue un buen peso medio

Realidad. Si reducimos el adjetivo a “bueno”, no grandioso o élite, entonces Billy Joe Saunders sí fue un buen peso medio. Cuando revisamos su historial, vemos que sus victorias más resonantes fueron ante peleadores clase B en la categoría, como Andy Lee en su coronación, Chris Eubank Jr, Willie Monroe y David Lemieux.

Nunca unificó con ninguno de los otros campeones de las 160 libras. Y de los mejores rivales a los que le ganó, ninguno de ellos se enfrentó al Canelo, ni a Miguel Cotto, que reinaron en esos años en las 160 libras entre 2015 y 2017, cuando Saunders reinó como monarca OMB. Monroe y Lemieux sí fueron noqueados por Gennady Golovkin, el otro gran monarca de la época en las 160 libras.

En el historial de Saunders en las 160 libras no hay ningún élite, ninguna unificación y solo hay algunos clase B.

Tiene pegada escondida

Mito. Un poco para calentar la pelea se ha dicho que Billy Joe Saunders tiene pegada escondida, y un poder puños que puede salir a relucir. Sin embargo, hay muy pocos elementos para sostener este argumento. Solo tiene 1 nocaut en 7 peleas de campeonato mundial, y lo logró ante el argentino Marcelo Esteban Coceres en noviembre de 2019 cuando hacía su primera defensa del título mundial súper medio de la OMB. Ahí sí, Saunders mostró poderío para derribar dos veces a Cóceres en el round 11, gracias a una mezcla de cansancio y pegada, pero nada más.

Antes de Cóceres, la última detención de Saunders había sido en una pelea de poca monta ante Charles Adamu en diciembre de 2018. Saunders salía de una suspensión por haber publicado un video ofensivo en redes sociales, y Adamu fue escogido como rival de último momento para desempolvar a Billy Joe de una inactividad de 12 meses. Ambos subieron al ring arriba de 170 libras, en una pelea que ni siquiera se televisó. Digamos que Saunders logró un nocaut que ni siquiera debería contarle.

Tendríamos que remontarnos hasta el 2015 para encontrar otro nocaut de Saunders, cuando aún no era campeón mundial, frente a Yoann Bloyer que se presentó con 27 derrotas en su récord.

Otra prueba adicional de la falta de pegada en Saunders, es que en sus peleas de título mundial solo ha acumulado derribes oficiales sobre Andy Lee, el ya referido Cóceres. Y probablemente, se debió contar una caída contra Martin Murray que el réferi apreció como tropezón. Nada más.

Entonces, no hay pegada escondida en Billy Joe Saunders.

Genera más expectativa fuera del ring que dentro

Realidad. Billy Joe Saunders es ácido, irreverente, sarcástico y provocador. Es el típico hooligan inglés que te habrías topado alcoholizado en los años 80 en las paquidérmicas tribunas de parados en un estadio de futbol británico.

Se ha metido en problemas y suspensiones por no lo lograr contener esa irreverencia y cruzar líneas sensibles con publicaciones en redes sociales. Como el día, por ejemplo, en que subió un tutoría de cómo golpear a una mujer en tiempos de confinamiento.

Habla, habla y habla. Mucho más de lo que pelea. Cuando era monarca en las 160 libras nunca recibió una pelea grande, o unificatoria, porque retaba a todos y no negociaba con nadie. Siempre decía que no era momento para pelear con el Canelo o con Golovkin.

Sabe calentar las peleas con la boca. Es un maestro para colocar narrativas escandalosas y generar tensión en el ambiente cuando todo parece apáticamente calmo. Así lo hizo con el tema del tamaño del ring, que generó toneladas de publicidad y promoción en la pelea, calentándola desde su llegada misma a Dallas.

Que logre soportar con boxeo sus peleabas está por verse.

Es un rival a modo

Mito. Lejos ha estado Billy Joe Saunders de ser un facilitador en su carrera. Lo complica todo, dentro y fuera del ring. Es incómodo, desafiante, en todos los renglones de su vida, incluyendo su carrera boxística.

A Canelo le exigió y le sacó un ring a la medida que él quería. Se dio el lujo de decirle que no a una pelea con el mexicano en diciembre pasado porque no le daban suficiente tiempo de preparación. Saunders ha increpado, ha insultado y le ha tocado al Canelo sus temas más sensibles como el antecedente de dopaje.

Sobre el ring, Saunders tampoco será un rival a modo. Va a desplazarse sobre el ring, se va a quitar golpes, va a buscar el jab, apostará al contragolpe, a la provocación.

Saunders no se perfila para ser el rival dócil que fue Callum Smith arriba y abajo del ring. Lo de Saunders es incomodar. Está en su naturaleza, y no se ve haciendo otra cosa que irritar al Canelo el sábado sobre el ring.



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