Visión fresca del sector inmobiliario para este 2021


Si nos ubicamos en el contexto actual de crisis epidemiológica, es más que evidente que el mercado inmobiliario, como todos los sectores del quehacer económico de Panamá y el mundo, ha sido afectado, aún más si tomamos en cuenta que nuestro país ya venía registrando una caída en este renglón desde antes de la pandemia, lo que generó una sobreoferta de inmuebles en diferentes modalidades.

Lo interesante a destacar pese a esta realidad es lo que corresponde a los proyectos inmobiliarios denominados de nueva generación, un mercado nicho sobre el cual basa su trabajo la firma Casco Development & Partners (CD&P), dedicada a la revitalización de sitios históricos y con una firme trayectoria por sus logros alcanzados en el Casco Antiguo de la ciudad y que incursiona con bríos en el corregimiento de Santa Ana.

Alessandro Pighini y Jacopo Villatico Campbell, socios fundadores de la empresa, ofrecen un vistazo sobre el sector inmobiliario y perspectivas atractivas para los inversores sobre sus proyectos en un mercado que no se ha detenido ni ha dejado de crecer.

“Indudablemente, el sector inmobiliario se ha afectado a nivel comercial en Panamá, pero, desde el punto de vista de la vivienda residencial, más en los últimos tiempos, resalta una característica: la gente se ha ido dando cuenta de que precisa de otro tipo de estructuras, como balcones, jardines, áreas abiertas y espacios para desempeñar sus trabajos e intereses, entre otras cosas. Sabemos que la vivienda es en sí una necesidad primaria, y el tema del hogar se ha reposicionado. De allí que nosotros hemos repensado y damos soluciones a esta nueva realidad que vivimos”, opina Jacopo Villatico Campbell. Pone el ejemplo de lo que sucede a nivel mundial con el tema del teletrabajo. Estas circunstancias requieren ahora una nueva visión y readaptación y la vivienda y el hogar exigen cambios o nuevos parámetros para estar cónsonos con esta demanda.

Santa Ana en Casco Antiguo.

Como mencionamos, Casco Development & Partners ya tiene una importante trayectoria en el Casco Viejo, centro histórico que se ha visto revitalizado y es indudablemente una muestra de lo que se puede lograr cuando el interés primordial es conectar tu propiedad o inversión con el entorno utilizando las últimas tecnologías que ofrece el siglo XXI. Son las llamadas viviendas de nueva generación, donde las personas que las habitan son lo más importante. Este mismo éxito se busca repetir ahora con la intervención de Santa Ana, corregimiento aledaño al Casco, y que abarca hasta la avenida Central y la plaza 5 de Mayo. De hecho, por la extensión del sector y la poca concentración de edificaciones, la propuesta es más que atractiva para desarrollar, aparte de unidades de vivienda, centros culturales, industrias creativas, galerías, amplias zonas de esparcimiento, escuelas de formación y muchas más atracciones dirigidas a un sector de la población interesado en la sostenibilidad, en el cuidado del medio ambiente y en donde la cultura y la flexibilidad formen parte de su entorno.

“Hacemos conceptos residenciales de nueva generación destinados a una población entre los 25 y 40 años. En Santa Ana los apartamentos son más pequeños que los del Casco Viejo, que están dirigidos más bien a una clientela internacional. Acá hacemos productos por debajo de la zona de interés preferencial, que son los 180 mil dólares, y también resultan interesantes para hacer inversión, porque los edificios serán muy innovadores y con muchas amenidades, y por su tamaño más pequeño se alquilarán bastante bien”, destaca Alessandro Pighini.

Para ampliar el concepto de nueva generación, agrega: “Muchos jóvenes trabajan de manera independiente, como freelancers, diseñadores, trabajadores de medios sociales, artistas digitales, etc. Creamos áreas en nuestros edificios para que este sector pueda desempeñar o trasladar parte de sus trabajos diarios a su unidad de vivienda y tenga, por ejemplo, estudios de grabación, salas para hacer miniconferencias con sus clientes, centros de filmación, que puedan tener toda esta flexibilidad sin que necesariamente tenga que ir a alquilar en otro lugar de la ciudad”.

Visión fresca del sector inmobiliario para este 2021
Panorama del Casco Viejo Casco Viejo, el centro histórico de la ciudad de Panamá con la Carretera Interoceánica al fondo, Panamá.

En CD&P se apuesta también por un tipo de vida de movilidad sin que se tenga que usar necesariamente el carro y sí más el Metro, incorporar amplias aceras para caminar, rehabilitar tranvías que circulen por Santa Ana y la Central. Se quiere crear una movilidad más verde, más saludable, con menos impacto y menos polución, utilizar medios de transporte más amigables con el ambiente.

Villatico Campbell agrega que en Panamá y en las ciudades suburbanas, la gente sale a trabajar y regresa a su casa siempre usando el carro. Hay muy poco lugar o espacio para caminar, disfrutar de aceras o hacer una vida de barrio. Esto está cambiando en el mundo por los acuerdos de París, los movimientos de la juventud por la agenda del cambio climático y los objetivos de desarrollo sostenibles (ODS). “Nosotros intentamos crear un ambiente que permita una forma de vida más factible, que a 15 minutos de distancia tengas cerca la mayoría de tus intereses de vida y económicos. Por ejemplo, las personas que viven en el micromundo del Casco Viejo pueden hacer deporte en la cinta costera, casi no se utiliza el automóvil y se camina para llegar hasta el lugar de trabajo con alternativas de transporte que pueden ser electrónicas, impulsando la movilidad alternativa”.

Esto mismo se quiere lograr en el barrio de Santa Ana y sus alrededores, una comunidad en la que los nuevos propietarios, quienes invierten en la zona y los que han vivido allí por años logren un sentido de comunidad y de pertenencia, que al final genere una economía verde, definida por la ONU como aquella que da lugar al mejoramiento del bienestar humano e igualdad social mediante las tres vertientes de la sostenibilidad (la social, la económica y la ambiental).

“Muchos de nuestros edificios aplicarán por certificaciones de tipo EDGE [sistema de construcción sostenible que se focaliza en hacer edificios más eficientes y permite incorporar opciones de ahorro en energía y agua en sus edificios]. Proponemos un diseño arquitectónico que no utilice mucho vidrio que tenga contacto directo con el sol, crear más patios y menos estacionamientos para impulsar la movilidad alternativa, y sobre el tema del agua, en nuestros edificios se puede encontrar agua filtrada y potable para que se pueda recargar la botella y disminuir el uso del plástico”. Esos son solo algunos ejemplos.

Santa Ana como modelo de sostenibilidad y ambiente cultural

Santa Ana es un lugar interesante para CD&P porque, aparte de su atractivo histórico, tiene bastante extensión, lo que permite una mayor densificación inmobiliaria, y ofrecerá viviendas mayormente destinadas a un segmento de la población joven profesional, rodeada de comercios y todo tipo de amenidades culturales y creativas, con énfasis en la sostenibilidad y criterios que permitan generar una economía circular.

“En CD&P estamos felices porque el Gobierno de Panamá declaró a Santa Ana como distrito creativo [además de San Felipe, El Chorrillo y Calidonia], y teníamos años de desear que esto fuera una realidad. Nuestra propuesta es que el panameño se reempodere de estos barrios históricos. De allí que revitalizamos áreas que tienen una vibra muy particular y tratamos de reactivarlos a través de espacios con contenidos culturales para que no se tenga que salir de la ciudad a buscarlos”.

Es muy interesante destacar que, en este segundo portafolio de inversión de la firma, y pese a la pandemia, en Santa Ana no se ha parado de trabajar e invertir. Los proyectos de densidad media están en la fase de aprobación de planos. En la Central, destaca Pighini, ya se ha reconvertido un antiguo edificio manufacturero y se ofrecen unidades tipo loft, con precios muy accesibles.

Otro de los proyectos estrella de CD&P es la remodelación del histórico teatro Variedades, reconvertido en un edificio multifuncional que incluye dos auditorios y cinco espacios flexibles y que se proyecta sea entregado en dos años. Y desde abril de 2019 funciona el Centro Cultural Internacional (CCI), un centro comunitario de trabajo para desarrollar las artes y que brinda residencias artísticas, exposiciones, presentaciones teatrales, danza y conciertos musicales.

“Todas son acciones que hemos emprendido para empezar las bases del desarrollo futuro de estos nuevos estilos de vida”, afirma Pighini.

Sabemos que el corregimiento de Santa Ana tiene problemas de índole social, pues, de ser uno de los lugares más comerciales y activos a comienzos de siglo XX, pasó a ser un área olvidada y abandonada con el traslado de esta actividad hacia otras arterias y centros comerciales. Al respecto, Pighini apunta: “Intervinimos un barrio que tiene sus temas sociales importantes. Todo lo que acometemos en el barrio lo hacemos pensando en el impacto positivo que podemos crear allí, cuando hacemos el brainstorm del proyecto lo hacemos pensando en todos los ODS para intentar crear un impacto positivo; que sea algo claramente inclusivo. Indudablemente, con las remodelaciones el barrio cambia, pero la población local puede acceder a todo lo que hacemos”.

Para CD&P, el desarrollo va de la mano con la cultura; no es construir o remodelar un edificio solo para venderlo, sino para impulsar la cultura para todos los sectores y niveles. Todos los proyectos artísticos, culturales, ambientales, etc., son abiertos y con esto se busca que las personas que viven allí se acerquen, se integren. Con este propósito se ofrecen muchas actividades, por ejemplo, dirigidas a los niños, como cursos de inglés, la coral juvenil e infantil guna, cursos de diseño, entre otros. El huerto urbano que se encuentra en la sede del CCI es otro de los logros alcanzados que ejemplifica el ideal de integración para alcanzar propósitos comunes en pro del entorno. Lo que se quiere es que los habitantes se empoderen y se les da la oportunidad de desarrollar sus talentos en el mismo barrio.

“Y este tipo de nuevo desarrollo que no es netamente residencial desde nuestro punto de vista, sino que crea a su vez nuevos puestos de trabajo. Se necesita mano de obra local, desde carpinteros hasta todo tipo de personal operativo local. El pequeño masterplan, por llamarlo así, va a crear empleo. Estamos trayendo inversiones extranjeras al país que generan y van a seguir generando un impacto positivo en todos los niveles”, destaca.

Visión fresca del sector inmobiliario para este 2021
Casco Viejo

Perspectivas a largo plazo son sostenibles y alentadoras pese al Covid-19

La firma tiene mucha confianza en Panamá por sus indicadores positivos a pesar de la situación actual. Por ejemplo, Pighini cita que, recientemente, Bloomberg publicó un artículo que declaraba a Panamá como la cuarta ciudad más apreciada por los “expas” [expatriados] para radicarse. Esta comunidad manifiesta encontrarse muy bien en Panamá, que está siendo elegido por muchas personas por sus atractivos: abundante naturaleza, su cercanía con el mar, porque la vida es menos cara, por eso es un destino de relocalización para muchos extranjeros y ofrece atractivos a inversionistas foráneos.

A largo plazo se esperan resultados muy positivos para este segmento, pues pese a la epidemia hay indicadores que se han mantenido sostenibles y son muy alentadores.

Por ejemplo, los depósitos bancarios en el país subieron 12.9% en el 2020 y la mayoría corresponde a depósitos privados, con una cifra total de 44 billones de dólares, lo que indica un crecimiento sostenido sin que demuestre una pérdida de riqueza.

Otro indicador optimista es el resultado obtenido en la feria de la Capac, llevada a cabo el pasado mes de octubre, donde se realizaron 100 millones de transacciones inmobiliarias, unos muy buenos resultados si pensamos que fueron transacciones 100% virtuales.

De la feria Capac 2020 surgen estadísticas sobre los nuevos compradores internacionales que están invirtiendo en el país. Por ejemplo, los países que fueron más activos, además de Panamá, fueron Italia, México, Argentina, Uruguay y los estadounidenses están invirtiendo cada vez más. No se puede dejar de mencionar que esta situación se ve favorecida por la gestión del gobierno de crear el nuevo programa de Residencia Permanente por Razones Económicas para Inversionistas, para dinamizar sectores de la economía como el inmobiliario y la construcción, cuya base de inversión parte de los 300 mil dólares.

“Lo que estamos viendo también por medio de la Capac es que la mayoría de las compraventas fueron por unidades por debajo de los 180 mil dólares, y esta cifra está perfectamente en línea con lo que CD&P está haciendo en el barrio de Santa Ana”, señala Pighini.

Los socios son enfáticos en señalar que todos los proyectos de nueva generación se siguieron vendiendo bien pese a la crisis. “Los proyectos en oferta en el mercado en el Casco Antiguo vendieron una o dos unidades al mes y los proyectos más innovadores en la ciudad hasta seis y siete unidades al mes. Esto es un indicador de que la gente está buscando un nuevo tipo de alternativas para vivir, y nosotros respetamos la visión de lo que las personas quieren para su futuro, cambiando el estilo de vida actual, lleno de torres tan altas e impersonales”.

Revitalizar positivamente un barrio histórico, hacer que los panameños se reempoderen de la cultura, brindar espacios verdes en la ciudad para poder caminarla, no sentir la necesidad de “escapar” de ella, reconvertir áreas de manera sostenible y con flexibilidad pensando en el futuro de sus habitantes. Estos criterios entre otros más son los fundamentos sobre los cuales CD&P pretende seguir trabajando en favor de construir una ciudad inteligente, más verde y polifacéticamente cultural.



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook
A %d blogueros les gusta esto: