Vitamina C, un halo de esperanza contra el cáncer resistente a la quimioterapia


Aproximadamente un 50% de los tumores colorrectales y un 90% de los pancreáticos presentan resistencia a terapias convencionales, por lo que estos pacientes cuentan con unas opciones muy limitadas. Afortunadamente, acaba de ver la luz un estudio en la revista científica Theranostics, que recoge importantes avances en la eficacia de la vitamina C a la hora de tratar estos cánceres resistentes.

Se trata de una publicación de alto impacto con vocación traslacional, que destaca entre las mejores de su campo, y que ha recogido una investigación básica realizada en el Departamento de Oncología Traslacional de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid) y en su Instituto de Investigación Sanitaria (IIS-FJD), con el apoyo de la Universidad Católica San Antonio de Murcia. “Este trabajo reabre el debate científico sobre el potencial uso terapéutico de la vitamina C en el manejo clínico de los tumores quimiorresistentes al concluir que este nutriente, hidrosoluble y frecuente en la naturaleza, es capaz de reducir la resistencia del tumor a las terapias convencionales, mediante la modulación del metabolismo aberrante”, explica el doctor Óscar Aguilera, científico investigador senior del Departamento de Oncología Traslacional de OncoHealth, instituto oncológico del hospital madrileño perteneciente a Quirónsalud, y dirigido por el doctor Jesús García-Foncillas. 

“Este trabajo reabre el debate científico sobre el potencial uso terapéutico de la vitamina C en el manejo clínico de los tumores quimiorresistentes”

La hipótesis con la que se trabaja parte de que la modulación metabólica del tumor puede hacerlo mucho más sensible a la quimioterapia, “algo que podría aumentar notablemente la esperanza y calidad de vida de los pacientes”, subraya Aguilera, recordando que la resistencia a la quimioterapia convencional y a las terapias biológicas anti-EGFR representan “el mayor obstáculo” al que se enfrenta la Oncología.

¿Por qué son resistentes?

Según Aiora Cenigaonandia, doctoranda que lidera el estudio junto a los doctores Jesús García-Foncillas y Óscar Aguilera, los tumores son en algunas ocasiones resistentes gracias a sus mutaciones: “Entre ellas, se encuentran la mutación del gen KRAS, presente en el 30-50% de los casos de cáncer colorrectal, y las mutaciones del gen BRAF, que se dan en el 5-15% de los carcinomas de colon y recto”.

A su vez, el doctor Aguilera resalta que la gran mayoría de estos tumores comparten el rasgo de un metabolismo hipóxico o ‘metabolismo de Warburg’, por el que emplea a la glucosa como su fuente de energía, y en detrimento de la mitocondria, que es el orgánulo celular donde se produce la mayor parte de energía en los tejidos sanos.

“Por ello, los pacientes oncológicos con estas mutaciones optan a limitadas opciones terapéuticas. A menudo se emplean diferentes esquemas de quimioterapia pero, por desgracia, en los casos en los que existe esta mutación no hay expectativas demasiado alentadoras en cuanto a la supervivencia o calidad de vida del paciente”, cita el científico investigador senior del Departamento de Oncología Traslacional de OncoHealth.

Es más, lamenta que hasta la fecha todas las nuevas terapias dirigidas al gen KRAS han fracasado en los ensayos clínicos, por lo que se ha denominado a este gen como “una proteína imposible de atacar farmacológicamente”. De hecho, Aguilera precisa que estos pacientes tienen un mal pronóstico, con una supervivencia global estimada de 17,2 meses en la actualidad.

“Un gran avance”

Este experto de Quirónsalud resalta así que la investigación, titulada La vitamina C activa el enzima piruvato deshidrogenasa (PDH) y hace diana en el ciclo del ácido tricarboxílico (TCA) mitocondrial en el cáncer de colon hipóxico con mutación en el gen KRAS, supone “un halo de esperanza” para estos pacientes  al revelar que la vitamina C es capaz de inhibir dichas vías hipóxicas, así como de revertir el metabolismo tumoral, dirigiéndolo hacia un metabolismo cuasi normal.

A su vez considera que este hallazgo supone “un gran avance”, ya que la mutación en el gen KRAS está presente en cerca de la mitad de los tumores colorrectales. En cuanto a los tumores pancreáticos, dice que hoy cuentan con muy pocas alternativas terapéuticas, por lo que estos pacientes suelen contar con muy mal pronóstico, dado que dicha mutación se encuentra presente en el 90 % de los casos.

“Nos gustaría examinar en profundidad las alteraciones metabólicas presentes en estos tumores y si dosis farmacológicas de vitamina C podrían ejercer una función regulatoria sobre las mismas, sensibilizando los tumores a la terapia y mejorando el tiempo de supervivencia o, por qué no, aumentando la tasa de curación”, añade el investigador, destacando la casi total ausencia de efectos secundarios graves de la vitamina C en megadosis e invitando a la realización de ensayos clínicos con pacientes, en combinación con diversas moléculas farmacéuticas de interés.

Por su parte, la doctoranda Cenigaonandia, colega de departamento en OncoHealth y el IIS-FJD, considera que este trabajo ofrece un “elevado interés” tanto para investigadores biomédicos como para oncólogos y el personal sanitario implicado en el diagnóstico y manejo del cáncer.

“En la propia naturaleza se encuentran moléculas cuyas propiedades pueden ayudar enormemente frente al cáncer. Creemos que nuestro estudio puede animar a las grandes empresas farmacéuticas y a los laboratorios de investigación oncológica a volver sus ojos al estudio biomédico de estas moléculas favoreciendo, de este modo, un abordaje integral en la lucha contra el cáncer”, concluye el doctor Aguilera.



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